En mis años de práctica, he visto cientos de pacientes que dejaron de fumar y llegaron a consulta con la misma pregunta:
"Doctor, ¿por qué sigo con la misma flema si ya dejé de fumar hace meses?"
Y casi todos me cuentan lo mismo: ya fueron al médico, les recetaron amoxicilina, un inhalador o un spray nasal. Les hicieron tomografía. Todo "normal".
Pero la flema sigue ahí.
Si usted se siente identificado, quiero que sepa algo importante: eso no es normal, y no debería aceptarlo como "así me toca vivir".